El factor desapego de la materia

No sé siquiera qué escribir. Se me han presentado tres factores para la realización de la gran obra: el factor de la muerte del ego, la transmutación sexual y el servicio. Realmente, en la mente todo hace sentido, pero a la hora de interiorizarlo se vuelve muy complejo. Inevitablemente se tendría que lidiar con el desapego de la materia al trabajar en esos tres factores, pero verlo como el primer paso antes de atender a esos tres factores cambia algo la dinámica.

Veámoslo como pasos: si no cumples o no alcanzas un nivel suficiente en el anterior, el siguiente será muy difícil. Pues imaginemos que sigues lidiando con egos que constantemente te hacen luchar, donde realmente no eres fuerte; una lujuria que es poderosa impedirá totalmente tu transmutación sexual. Y si la transmutación sexual es el único disolutor de karma, es lo que te permite brindarte a los demás.

Bueno, se ha planteado la posibilidad de trabajar de forma síncrona los tres factores, y que cada pequeño avance en cada uno de ellos, sin duda, ayudará al otro, como un sistema de tanques de agua interconectados: uno se llena, pero todos suben; lento, pero suben. Porque hacerlo de la otra forma, dejando el tanque seco, lo puede agrietar y se derramará el agua al intentar llenarlo.

Pero ahora viene la pregunta: ¿y si primero agregamos a los factores el desapego de la materia? Significa no identificarse con nada: con el trabajo, con la casa, el carro, la familia, la pareja, los hijos, el perro, el dinero, incluso el cuerpo físico. Pues, al final, todo son átomos que se unificaron para formar un algo que simplemente cumple una función en el universo en este momento, pero en 100 o 200 años ni siquiera sabemos si esos átomos estarán en la misma galaxia; podríamos predecir que sí, pero donde quiera que estén, solo están cumpliendo una función.

La materia es importante, sí lo es. Pero ¿hasta dónde se le da importancia?, ¿hasta dónde se puede uno interesar por poseerla?, ¿o definitivamente el único camino es el no tenerla? No tengo una respuesta, pero sí más preguntas. Porque en ellas sé que está la respuesta.

La realidad está sobre quien controla: la materia sobre la energía o la energía sobre la materia.

Leave a comment