La perdida de la creatividad

Lo que busqué en el exterior todo este tiempo me llevó a olvidarme de quién era, de lo que amaba, de lo que realmente me hacía sentir vivo; empecé a vivir para un mundo de fantasía que solo existía a través de imágenes que había comprado al diablo.

Me perdí a través de la ilusión de amar al mundo y sus riquezas, pero honestamente vivía mejor en esa ilusión porque era cómodo, estaba completamente planificado y tenía una estructura aparentemente sólida. Por alguna razón que aún no comprendo tuve que ver esa luz a la distancia que llamó poderosamente mi atención y la curiosidad me hizo seguirla; no ir hacia ella, seguirla. Porque cada vez que daba un paso esa luz se alejaba más, pero se hacía más brillante.

Corrí muchas veces, otras me detenía, pero sin importar el ritmo no parecía poder acercarme a esa fuente de luz. ¿Acaso huía de mí? ¿O por qué parecía imposible de tomar o alcanzar?

Tuve que voltear para darme cuenta de que si quería alcanzar la luz, tenía que dejar todo lo que estaba jalando junto a mí; las mismas cadenas que arrastraba eran las que no me permitían acercarme a la luz. Romper algunas de esas cadenas fue bastante sencillo, solo con verlas se rompieron.

Pronto empecé a ver que había cadenas tan gruesas y pesadas que parecería imposible romperlas, pero por suerte al romper las primeras la luz se acercó a mí, y me permitió ver que tenían puntos débiles que requerirían esfuerzo y trabajo, pero era posible romperlas.

La última cadena ya no parecía ser tan difícil como lo fue el resto; sin embargo, pensé que era posible acercarme sin tener que romper esa, que era mi último recuerdo del mundo que estaba atrás de mí. Ya podía ver que la luz era un fuego único capaz de iluminarlo todo.

No esperaba que esa cadena me hiciera tropezar y caer en un charco de agua sucia, que casi apaga el fuego; por suerte sobrevivió, pero para poder salir de ese charco ahora tendría que romper la cadena y limpiarme para no provocar que ese fuego se apagara completamente.

Ahora la decisión ya no era sencilla, ahora era una decisión de amor.

Leave a comment